5 razones por las que deberías bañarte con agua helada más seguido

5 razones por las que deberías bañarte con agua helada más seguido

Apagar el calentador puede sonar algo no muy atractivo, pero existen algunos beneficios a la salud si lo haces. 

¿Alguna vez te has bañado con agua fría, pero muy fría? Entonces sabes que la sensación del agua helada cayendo sobre la piel es vigorizante. Te retorcerás, y tal vez gritarás, durante la ducha, y aunque el choque de temperaturas se disipa, el dolor nunca desaparece hasta que salgas y te seques con la toalla más cercana. Momentos después te darás cuenta que valió completamente la pena. Ahora sientes la mayor descarga de adrenalina. Tu piel se siente viva, te sientes despierto, y pensarás… ¡Qué bueno que lo hice!

Las duchas frías (o heladas) han jugado un papel importante en muchas culturas por diversas razones. Desde los espartanos, los antiguos griegos y romanos, hasta las tribus nativas norteamericanas, profesionales sintoístas japoneses, y escandinavos, sumergirse en agua fría ha sido durante mucho tiempo parte de sus rituales tradicionales. Lo hacen para construir la fuerza psicológica, para limpiar el espíritu, para mejorar la salud, y para que se sientan increíbles… (una vez que están fuera, por supuesto). 

Nuestra cultura moderna obsesionada con la comodidad ha olvidado en gran parte – o lo prefiere pasar por alto – los beneficios de las duchas con agua fría, pero tal vez  este hábito deba reaparecer, ya que de alguna forma nos obliga a ahorrar el agua (nadie querrá quedarse ahí mucho tiempo, ¿no?) y a reducir la factura de gas. Pero hay otras razones por las que tomar una ducha de agua fría diaria es una muy buena idea. Aquí te las compartimos:

1. Mejora la circulación sanguínea


Una ducha de agua fría aumenta la velocidad del flujo sanguíneo a través del cuerpo. Esto es beneficioso para el sistema cardiovascular y puede ayudar a la presión arterial, a eliminar el endurecimiento de las arterias y las venas varicosas. El aumento del flujo de sangre al cerebro ayuda a que funcione de manera óptima y te pondrá más alerta durante un período de tiempo más largo. 

2. Funciona como antidepresivo


La adrenalina y la maravillosa sensación vertiginosa que se obtiene después de la caída del agua provienen de la enorme cantidad de impulsos eléctricos enviados desde las terminaciones nerviosas periféricas hacia el cerebro, lo que causa un efecto anti-depresivo. 

Un estudio de 2008 llamado ‘La ducha fría como método antidepresivo’ presenta la interesante hipótesis de que la depresión puede ser causada por “un estilo de vida que carece de factores de estrés fisiológicos y que han sido experimentados por los primates a través de millones de años de evolución, como breves cambios en la temperatura corporal y la falta de “ejercicio térmico” pueden causar el mal funcionamiento del cerebro”. 

La evidencia parece apoyar la hipótesis. La exposición al frío activa el sistema nervioso simpático y aumenta la liberación de noradrenalina, un elemento químico que mitiga la depresión. 

3. El agua fría es buena para la piel y el cabello


Hay una razón por la que a menudo escuchamos que se debe enjuagar el cabello recién lavado con agua fría para reducir el frizz y mejorar el brillo. El agua caliente tiende a resecar la piel y el cabello, mientras que el agua fría lo deja firme, tenso, y menos quebradizo. Y para la piel, salpicar una mezcla de agua fría y jugo de limón fresco en tu cara la tonificará y refrescará a largo plazo.

4. Mejora el rendimiento deportivo


Un reciente estudio publicado en el American Journal of Physiology encontró que los atletas que utilizan la inmersión en agua fría después del entrenamiento de resistencia son capaces de completar mucho más el trabajo durante los entrenamientos posteriores”.

Otro estudio de Journal of Sports Science and Medicine encontró que la inmersión en agua fría después del ejercicio mejora a la recuperación del cuerpo, y debe hacerse lo más rápido posible después del ejercicio. 

5. Aumenta la fuerza mental


Tienes que admitirlo, se necesita un cierto grado de coraje y preparación mental para apagar el calentador. Cuanto más se queda tu cuerpo sujeto a factores de estrés, más fácilmente podrás adaptarte a los factores de estrés en el futuro.

Por favor practica este hábito y cuando lo hagas regresa y cuéntanos como te fue en los comentarios de aquí abajo, ¡queremos saber!

[TreeHugger]