5 trucos para que hombres puedan controlar el estrés

5 trucos para que hombres puedan controlar el estrés

El estrés amenaza con llevarse por delante el estado de relajación total que conseguiste en tus vacaciones. Aprende a controlarlo con los siguientes 5 trucos.

La vuelta al trabajo tras las vacaciones de verano es siempre uno de los momentos más complicados del año. El estrés, aquel viejo enemigo que creías olvidado, amenaza con llevarse por delante la tranquilidad que conseguiste en aquella paradisiaca playa. Vuelves a estar como siempre: agobiado por el trabajo, sin poder cumplir como te gustaría con tu pareja y amigos y con una agenda en la que no queda ni un hueco para relajarte.

El primer paso consiste en identificar lo que los expertos llaman “cogniciones”, en nuestro caso, los “mitos masculinos” que favorecen este trastorno. Luego habrá que recordar que no son verdades universales, sino creencias adquiridas, y cambiarlos por pensamientos antídoto. Te mostramos el camino diseccionando, enterrando y sustituyendo los mitos más peligrosos para tu salud física y mental.

-Mitos en el trabajo-

TENGO QUE SER UN SUPERMAN

¿Qué hombre no soñaba cuando era niño con ser sheriff o pirata? “La imagen del varón como héroe aparece una y otra vez en leyendas, tradiciones y rituales de todos los pueblos del mundo”, detalla Walter Riso, psicólogo clínico y autor de Enamórarte de tí. El valor imprescindible de la autoestima (Editorial Planeta, 2012). Pero intentar acercarse a este modelo ideal no sólo puede resultar agotador, sino también muy deprimente si nuestras expectativas no se ajustan a las posibilidades reales de alcanzar determinados objetivos. “Las aptitudes organizativas, el liderazgo o el don de mando son virtudes que tienen algunos hombres, pero en ningún caso son rasgos masculinos de los que todos disfrutamos de forma genética”, advierte este experto.

Pensamiento antídoto

:: No necesitas ni ser un héroe ni tener todas las respuestas

Intentar controlar hasta el más mínimo detalle de tu vida es poco realista… y muy peligroso. Es cierto que todos necesitamos, en mayor o en menor medida, sentir que llevamos las riendas, pero, en ocasiones, hay que saber soltarlas y dejarse llevar. “Supone un gran descanso. Tiene mucho que ver con saber aceptar las propias limitaciones, y relajarse”, asegura Riso.

TODO EL MUNDO ES MENOS INTELIGENTE QUE YO

Reconozcámoslo: hay demasiadas situaciones en las que te sientes superior a tu interlocutor. Y en ocasiones lanzas una solución con absoluta seguridad y te crispas si el que tienes delante no la sigue al pie de la letra. “La objetividad no existe y la infalibilidad menos”, afirma tajante Vanesa Fernández, psicóloga y máster en Intervención de la Ansiedad y el Estrés. “Por eso, siempre hay que buscar, o al menos respetar, todas las respuestas posibles a un problema o a una situación concreta”.

Pensamiento antídoto

:: Cada uno entiende el mundo a su manera…

Cuando alguien está convencido de que tiene respuestas y razones para todo (y además, las correctas) es muy fácil que acabe borracho de autocomplacencia y pierda de vista a las personas que le rodean. Para contrarrestar este aislamiento, hay que “desarrollar la empatía, la capacidad de interiorizar el punto de vista de la otra persona para entenderla mejor”, dice Fernández. Aunque no es tarea fácil, es la única manera de conseguir no pasarse la vida peleado con el mundo… o solo.

LA VIDA TENDRÍA QUE SER MÁS JUSTA

El trabajo es, quizá, el ámbito en el que las injusticias duelen más. Piensa, por ejemplo, en el cruel momento en el que ascienden a ese compañero que habla mucho y trabaja poco mientras tú, que te dejas la piel a diario, continúas en el mismo escalón. No menos incomprensible resulta que algunas mujeres prefieran a los tipos canallas antes que a los hombres educados como tú. Cuando aparecen estas incongruencias, no hay que perder el tiempo buscando explicaciones: simplemente no las hay. Si no quieres abonarle el terreno al estrés, asume, una vez más, que, por desgracia, en este mundo las recompensas suelen repartirse injustamente.

Pensamiento antídoto

:: La vida es como es, y, al fin y al cabo, no te va tan mal…

Evita la autocompasión y asume que las cosas son como son. “Hay que centrarse en lo que es, no en lo que debería haber sido”, resume Fernández. De este modo, además de darle esquinazo a la amargura, valorarás mucho más lo que has conseguido. “Los hombres deberíamos reconocer de una vez por todas que nos obligamos a vivir con demasiadas cosas inútiles , y recordar que es mucho más importante ‘ser’ que ‘tener’”, señala Walter Riso. Ya sabes, concéntrate en lo que has conseguido y disfrútalo.

LA VIDA ES UNA COMPETICIÓN

Este es, quizá, el mito más primitivo de todos. “La competencia forma parte inseparable de la vida cotidiana de cualquier varón”, sostiene el psicólogo clínico. El problema es que cuando en 1859 Charles Darwin publicó El origen de las especies, basado en su teoría de la selección natural, no hablaba del más fuerte, sino del más apto o, traducido a la sociedad actual, de aquel capaz tanto de acumular bienes materiales como de mantener un equilibrio emocional.

Pensamiento antídoto

:: Sólo tienes que competir contra ti mismo

“La vida debería verse como un campo de entrenamiento para optimizar los recursos de los que disponemos”, dice Fernández. “En lugar de compararnos con los demás, deberíamos competir contra nosotros mismos para auto-superarnos”. De hecho, los varones que saben interactuar positivamente con los competidores de su mismo sexo suelen tener más éxito que los que necesitan ser siempre la estrella. Un reciente experimento con babuinos demostró que los del escalafón medio presentan niveles de estrés inferiores y ligan más que los machos dominantes.

LA FELICIDAD ESTÁ AHÍ FUERA, EN ALGUNA PARTE

Si se busca la palabra felicidad en el diccionario, la primera acepción que aparece es: “Estado del ánimo que se complace en la posesión de un bien”. En realidad, es evidente que muchas personas no logran ser felices a pesar de acumular bienes y más bienes. La felicidad no es cuantificable: no serás más feliz si tienes esto o aquello. En el fondo, es una forma de no responsabilizarte de tus sentimientos.

Pensamiento antídoto

:: La felicidad está ahí dentro

“Creer que en realidad está ahí fuera es un mito totalmente destructivo, porque presupone pensar que es algo incontrolable”, alerta la especialista en estrés Vanesa Fernández. De todas formas, la mayoría de los expertos coinciden en que lo peor que se puede hacer es obsesionarse con buscar la felicidad a toda costa. “Es cierto”, concede Fernández, “al estar siempre pendientes del futuro, perdemos la capacidad de disfrutar con plenitud del aquí y ahora”. Así las cosas, quizás el antídoto perfecto para alejar al estrés de nuestra vida sea desempolvar la máxima del maestro Horacio, y dejarse llevar, de vez en cuando, por el carpe diem.