Después de comer alguno de estos alimentos, siempre tienes que lavarte los dientes

La salud bucal nunca debe descuidarse, pero mucho menos después de comer o beber alguno de estos 7 alimentos.

Después de comer alguno de estos alimentos

La higiene dental es una de las grandes conquistas de tiempos modernos. Antes lo común era que las personas no cepillaran sus dientes y, en general, tuvieran poco cuidado para todo lo relacionado con la salud bucal.

Por fortuna esos tiempos han quedado atrás y, como sabemos, cepillarnos los dientes tres veces al día, usar hilo dental y enjuague (que, por cierto, puede ser la opción de agua de manzanilla, un desinfectante natural), entre otros hábitos, son elementales e imprescindibles para conservar nuestros dientes, lengua y encías en estado óptimo.

En este sentido, compartimos a continuación una lista de 7 alimentos que por sus características pueden ser especialmente dañinos para la salud bucal, alimentos que después de comer no puedes dejar de cepillarte los dientes.

Frutos secos: por la mucha azúcar que adquieren en su proceso de elaboración.

Bebidas azucaradas (refrescos, jugos, etc.): aunque sin duda evitar su consumo es lo mejor, si consumes una de estas bebidas procura lavar bien tu boca para retirar todo rastro de los azúcares que contienen.

Caramelos: los dulces sólidos, duros, son especialmente dañinos para los dientes, sobre todo cuando se muerden y quedan residuos.

Alcohol: el problema con el alcohol, en el caso de la salud bucal, es que su consumo provoca una disminución en la producción natural de saliva, lo cual a su vez irrita las encías y la lengua.

Cítricos: los cítricos y, en general, los alimentos ácidos como el jitomate, pueden causar la caída de dientes por esta misma característica, por lo cual se aconseja, además de cepillar los dientes, enjuagar bien la boca después de comerlos

Alimentos de consistencia almidonada: por sus ingredientes, alimentos como las papas y otros similares pueden dejar residuos entre los dientes, los cuales contribuyen a la generación y mantenimiento de bacterias.

Café: el café crea una especie de capa pegajosa en torno a los dientes, lo cual aumenta la posibilidad de que otros alimentos se adhieran a su superficie.