Siete ‘dolorcitos’ que no puedes dejar pasar

Hay dolores que llegan de repente o van acompañados de fiebre y que nunca debes ignorar.

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No puedes dejar que cada dolor, jaqueca o punzada en el cuerpo te preocupen a tal punto de hablarle a tu doctor u hospital cada vez que suceda. Pero hay dolores que llegan de repente o van acompañados de fiebre y que nunca debes ignorar. Abby Cuffey de Woman’s Day y el especialista en el manejo del dolor, el Dr. Houman Danesh del Hospital Monte Sinai en Nueva York, nos explican cómo reconocer cuando algunos dolores, aunque parezcan pequeños, necesitan de atención inmediata.

Un dolor fuerte entre los omóplatos

Podría ser: Un ataque al corazón.

Alrededor del 30% de las personas que han sufrido ataques al corazón no han sentido la clásica presión en el pecho. El dolor entre los omóplatos, por ejemplo, es común en mujeres, así como el dolor de mandíbula, dificultad al respirar y náuseas. Si sientes estos síntomas (normalmente se sienten al mismo tiempo), debes revisarte de inmediato.

Un dolor muscular es como un dolor sordo. Un ataque al corazón se siente más como con un inicio agudo y repentino. Llama al 911. No manejes tu mismo al hospital. Es mejor que no te lleven al hospital, mejor espera a que llegue la ambulancia, ellos están preparados para hacer triaje y dirigirse inmediatamente.

(Triaje: es un método de la medicina de emergencias y desastres para la selección y clasificación de los pacientes, basándose en las prioridades de atención).

Un intenso dolor de cabeza

Podría ser: Aneurisma, un área con forma de globo en una arteria.

La mayoría de nosotros hemos experimentado dolores de cabeza, ya sean leves o moderados, y por lo general un medicamento que adquieres en cualquier farmacia, hará que el dolor desaparezca. Pero si lo que sientes es la peor jaqueca de tu vida y además aparece repentinamente, llama al 911. Una vez más, no manejes tu mismo al hospital.

¿Cómo saber que realmente no es una simple migraña? Cuando se experimenta una simple migraña, se sienten nauseas, se es sensible a la luz o sonido y el dolor evoluciona gradualmente.

Un Aneurisma es el sangrado en el cerebro debido a la ruptura del mismo y no es tan común, pero cuando sucede, una acción rápida es la clave. Los cirujanos pueden salvar tu vida mediante el sellado de la zona debilitada. Pero si no recibes el tratamiento de inmediato, puedes morir. No tomes aspirinas para un dolor repentino e intenso como este, ya que podrían aumentar el sangrado.

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Dolor de estómago en la parte inferior derecha del abdomen

Podría ser: Apendicitis

Este dolor por lo general comienza en el centro del estómago y poco a poco se mueve hacia la derecha. Si existe ruptura en el apéndice, puede ser peligroso, ya que al estallar las bacterias en el torrente sanguíneo infectarán todo el cuerpo. Si experimentas esta sensación, debes ir directamente a emergencias. (Por lo general, el dolor se hace más intenso dentro de un período de 24 horas, ya que cambian de lugar.)

Por lo general, cuando se tiene apendicitis, al presionar el estómago no duele tanto como cuando se suelta rápidamente. Otra forma de darte cuenta es viendo como reacciona el músculo subyacente en la vesícula biliar: Trae tu rodilla a la cabeza y que alguien te ayude empujándola hacia abajo con resistencia. Si eso duele, entonces es un signo de un apéndice irritado, lo que tendría que ser evaluado más detalladamente por tu doctor.

Dolor en los dientes capaz de despertarte del sueño

Podría ser: Dientes de molienda

Apretar frecuente la mandíbula puede causar que el nervio dentro del diente se inflame y que el esmalte protector se desgaste. Puedes incluso llegar a agrietar tus dientes hasta la raíz, lo que conlleva a una extracción. Llama a tu dentista para que él o ella pueda averiguar el problema. Las complicaciones de la molienda, que casi siempre se producen por estrés, se puede prevenir con el uso de un protector durante la noche.

Hay una gran cantidad de personas que rechinan los dientes por la noche. En tu chequeo anual busca que tu dentista pueda decirte si necesitas un protector para la noche como intervención.

Dolor en la mitad de la espalda y con fiebre

Podría ser: Una infección renal

No asumas que tu temperatura, náuseas y dolor de espalda se trate sólo de un virus estomacal. Esta condición se desarrolla cuando las bacterias infiltradas en el tracto urinario se extienden a los riñones, por lo que la infección será mucho más grave. Puedes comenzar con síntomas de infección de las vías urinarias, como dolor al orinar, pero algunas personas no se dan cuenta de nada, hasta más tarde. Es probable que necesites antibióticos lo antes posible, así que llama a tu médico si experimentas esto.

Las mujeres son más susceptibles a contraer infecciones urinarias, precursoras de la infección en los riñones. Si una infección del riñón no se trata, los riñones se pueden cerrar. Pero por lo general esto es muy doloroso, la gente difícilmente lo ignora.

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Cólicos menstruales que no mejoran con medicamentos

Podría ser: Endometriosis

Si los medicamentos del mostrador no están ayudando, entonces la condición – en la que el revestimiento del útero crece en otro lugar – podría ser la culpable. La Endometriosis impide la fertilidad, y es común. Del 40 al 60 por ciento de las mujeres cuyos periodos son muy dolorosos, pueden tenerlo.

A menos que estés tratando de concebir, tu médico puede comenzar a tratarlo con anticonceptivos orales. Si el dolor persiste, puede que deba extirpar el tejido quirúrgicamente.

Zona sensible en la pantorrilla

Podría ser: Trombosis venosa profunda (TVP).

Si sientes dolor en una pequeña área de la pierna, podrías tener TVP, un coágulo de sangre en las venas profundas. El lugar también puede ser visiblemente rojo y caliente al tacto. La TVP es más probable contraerla si estás tomando pastillas anticonceptivas o si recientemente manejaste un coche o hiciste un largo viaje en avión. A menos que tu pierna esté muy inflamada o el dolor empeore rápidamente, es probable que puedas esperar un día para ver a tu doctor en lugar de ir directamente a emergencias, pero no dejes que pase más tiempo, el coágulo podría aumentar de tamaño o romperse, podría moverse hacia los pulmones y detener el flujo sanguíneo, podría ir a tu corazón y provocar un ataque. Para prevenirlo:

– Levántate cada 1 o 2 horas y estírate o muévete alrededor.

– Escribe el alfabeto con tus dedos de los pies sobre el suelo, muévelos de arriba a abajo y de izquierda a derecha. Al escribir el alfabeto aprieta los músculos y las venas,así el bombeo de la sangre irá de regreso haciendo que no se coagule.

– Bebe líquidos y mantente hidratado.

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