#YoMeCuido | Cómo hacer una autoexploración mamaria

#YoMeCuido | Cómo hacer una autoexploración mamaria

La autoexploración mamaria regular es el primer paso para detectar anomalías. ¿Sabes cómo se hace?

El cáncer de mama es el tipo más frecuente en las mujeres de entre 50-60 años, siendo el diagóstico precoz fundamental para su cura. Todos los meses hazte una autoexploración mamaria después de terminar la menstruación. Si estás en la menopausia fija un día para ello, puedes aprovechar el momento de la ducha o al acostarte en la cama. La primera exploración sirve para conocer el aspecto y consistencia de nuestras mamas y así poder detectar después si se producen cambios. La consistencia de nuestra glándula mamaria es nodular y da la sensación al tocar de tener bultitos. No te alarmes.

Autoexploración mamaria

Colócate desnuda enfrente de un espejo con los dos brazos caídos y vete girando mientras observas el aspecto de tus senos. Debe haber una buena iluminación, que no haga sombras. Fíjate en que la piel de las mamas y pezones no presente ningún bulto, hoyuelo ni hundimiento. No deben haber zonas enrojecidas ni con aspecto de piel de naranja.

Levanta los brazos y observa que los dos pechos tienen un contorno circular y regular (sin resaltes ni hundimientos) y que se elevan igual.

Palpa cada mama con la mano contraria, utilizando las yemas de los dedos, siguiendo el mismo orden. Puedes palpar haciendo una línea circular desde el contorno externo del pecho hacia el pezón, haciendo líneas rectas desde el pezón hacia afuera en sentido de las agujas del reloj o en zig-zag de arriba a abajo.

Más del 50% de cánceres de mama se detectan en la parte más externa del pecho más cercana a la axila. Haz especial hincapié en la exploración de la axila, con los brazos bajados palpa cada axila con la mano contraria para detectar posibles bultos.

Aprieta los pezones con los dedos para comprobar si sale líquido.

Ve al ginecólogo si…

En la autoexploración detectas alguna de estas anomalías:

– Cambia el color o aspecto de la piel y presenta rugosidades como la piel de naranja.

– Aparecen resaltes, bultos, hoyuelos o hundimientos en la mama.

– Sientes un fuerte dolor en alguna zona de la mama.

– Sale líquido de los pezones. Puede ser transparente, lechoso o incluuso con un poco de sangre.

No te alarmes, el 90% de los bultos que se detectan en una autoexploración mamaria son benignos y tratables, sólo algunos son malignos o cáncer de mama.