Ejercicio y alcohol, una mezcla explosiva…

Ejercicio y alcohol

Los beneficios que obtienes haciendo deporte se pierden cuando bebes alcohol.

Te esfuerzas en hacer ejercicios para ponerte en forma, pero no puedes evitar salir del gimnasio y quedar con amigos para tomarte una cerveza. Debes ser consciente de que la combinación de deporte y alcohol puede ser perjudicial para tu salud. ¿Quieres saber por qué?

Ralentiza la recuperación: Una sesión de entrenamiento dura consume las reservas de glucógeno de tu cuerpo (carbohidratos que se almacenan en el hígado y los músculos) y deja tu tejido muscular con necesidad de reparación. “Ingerir alcohol justo cuando terminas de hacer deporte detiene tu proceso de recuperación”, afirma el nutricionista estadounidense Tavis Piattoly. Según un estudio, los niveles altos de alcohol desplazan los carbohidratos, dejando tus reservas un 50 por ciento más bajas de lo normal, incluso hasta ocho horas más tarde. Es recomendable tomar un preparado de proteínas y carbohidratos reparador de tejido muscular (como un batido de chocolate bajo en grasas, o galletas de trigo integral) antes de beber alcohol.

Aumenta la grasa: Cuando bebes alcohol, tu cuerpo, además de tener que lidiar con el exceso de calorías, antepone metabolizar el alcohol a la quema de grasas y carbohidratos. El alcohol desintegra los aminoácidos y los almacena como grasa. “Por alguna razón, este proceso se da más en los muslos y glúteos”, apunta Piattoly. Asimismo, incrementa los niveles de cortisol (la hormona del estrés), que favorece todavía más el almacenamiento de grasas, especialmente en la zona del abdomen.

Desorden del sueño: Emborracharse también impide la recuperación muscular afectando tus horas de sueño. En un estudio realizado con 93 hombres y mujeres, los investigadores concluyeron que el alcohol reduce el tiempo de descanso y aumenta el insomnio (especialmente durante la segunda mitad de la noche). Esto, sobre todo afecta a las mujeres, cuya duración del sueño disminuyó más de 30 minutos. “La interrupción del descanso puede reducir la producción de la hormona de crecimiento – que ayuda a conseguir músculo- hasta el 70 por ciento”, afirma Piattoly.

Disminuye el agua y los nutrientes: El alcohol irrita la mucosa del estómago, lo que puede acabar reduciendo tu capacidad de absorción de nutrientes (esta es la razón por la que sufres acidez de estómago después de beber más de la cuenta), explica el especialista Brian R. Christie –sin mencionar que el alcohol hace que vayas al baño más de lo normal. Por cada gramo de etanol que tomas, desprendes 10 mililitros de orina (2.809 ml por dos cervezas más o menos). Solo un 2 por ciento de deshidratación ya es suficiente para afectar el rendimiento de la resistencia. Y por cierto, no puedes rehidratarte con una bebida deshidratante como la cerveza.