¿No mas brasieres? Estudio revela que usarlos podría causar pérdida de firmeza

No mas brasieres? Estudio revela que usarlos podría causar pérdida de firmeza

Las investigaciones de Jean-Denis Rouillon parecen demostrar que usar ropa interior no ayuda al cuerpo femenino a mantenerse en forma, sino, todo lo contrario.

Es prácticamente imposible para la mayoría de las mujeres imaginar andar por su vida diaria sin un sostén. Desde que somos muy pequeñas aspiramos a vernos cómo nuestras madres, jugamos a usar su ropa, sus zapatos y los siempre misteriosos aparatos para el busto. Algunos son de algodón, algunos de seda, algunos tienen relleno, vienen en todos los colores y diseños imaginables y guardan, de una manera muy literal, nuestra feminidad controlada, elevada y atractiva. Toda la vida las mujeres han sido expuestas a propaganda que asegura que cierta ropa interior las hace verse más atractiva, algunos, hasta mejoran la postura, ¿No?

Por otro lado, también hay pruebas a que apuntan a que los sostenes no están iluminados por halos de santidad; se han ligado con dolor de espalda, problemas respiratorios, cáncer de mama y hasta dolores de cabeza. Para aquellas que consideran que la prenda es más una imposición de un mundo que sólo acepta senos turgentes que un apoyo, el estudio del profesor Jean-Denis Rouillon puede ser un alivio.

Según los resultados del profesor francés de la Universidad de Franche-Comte, quién dedicó 15 años a estudiar a 130 mujeres con bustos de diferentes tamaños, parecen demostrar que el culto al brasiere está básicamente basado en una enorme mentira. El estudio consistía en que las mujeres no usaran brassieres por un tiempo (desde algunos meses hasta años), durante estos periodos el profesor tomaba medidas con un calibrador y regla. A las mujeres se les preguntaba si sentían algún tipo de dolor en la espalda o si sentían que la falta de la prenda les impedía desempeñar sus actividades diarias.

Cómo es de esperarse, después de una vida usando una prenda que constriñe el cuerpo femenino, el 42% de las mujeres dijo sentirse incómoda por los primeros tres meses, pero después esto desapareció. Ninguna sintió que sus actividades, incluyendo hacer ejercicio o deportes, fueran afectadas por la falta de ropa interior.

Según el profesor, los resultados demuestran que “privar a los senos de gravedad, no ayuda médicamente, anatómicamente ni físicamente”, explica también que “la decisión de no utilizar un sostén es atractiva para las mujeres en términos de comodidad y apariencia. Contrariamente a la creencia popular, el seno no cae, sino se tensa y se levanta.”

Sin embargo, ya que el estudio sólo siguió a un número limitado de mujeres por pocos años, aún no se conocen bien los efectos a largo plazo de no usar brassiere. Adicionalmente, hay estudios que dicen que dada la naturaleza no-elástica de los senos, estos pueden ser dañados permanentemente por los movimientos durante el ejercicio.

Por atractivo que suena librarnos de la serie de varillas, materiales sintéticos, y una idea imposible de un cuerpo perfecto, por el momento la ciencia no ha confirmado que sea hora de quemar nuestros brasieres.