Los perros y las bicicletas son compatibles… Llévalo contigo.

Los perros y las bicicletas son compatibles... Llévalo contigo.

¿Tienes bici y perro? ¡Pues son compatibles!

Cuando somos amantes del deporte y a la mismo tiempo de los animales, intentamos que nuestros compañeros de cuatro patas participen lo máximo posible con nosotros en aquellas actividades que nos gustan. Es por eso que pedalear con nuestro perro si nos apasiona el ciclismo puede convertirse en una atractiva propuesta , y así al mismo tiempo que hacemos ejercicio, disfrutamos de nuestra mascota. Sin embargo también velamos por nuestra seguridad y la del perro, por lo que es necesario tener en cuenta estos consejos antes de lanzarse a la calle con la bicicleta y nuestro “querido compañero”.

Está claro que esta actividad necesita de paciencia para que nuestro animal se acostumbre a ese “aparato” de dos ruedas y que no todas las razas, al igual que nos pasa a las personas, tendrán la misma habilidad y resistencia a la hora de hacer ciclismo a nuestro lado.

Primer acercamiento

Lo primero y antes de comenzar el contacto perro-bici sería hacer una revisión a nuestra mascota en la consulta veterinaria, allí con una simple auscultación cardiopulmonar y un electrocardiograma, podremos determinar si nuestro animal llevará bien el ejercicio, pues puede ser que presente alguna intolerancia a él por algún problema como una arritmia o un soplo. Una vez descartado algún problema físico comienza el acercamiento del perro a la bicicleta, para que la identifique, al olfatearla le dará confianza.

Dos, comenzar a salir a pasear con él y la bici, pero sin montarte, simplemente andando a su lado y corregirlo si se distrae. Los primeros paseos ya pedaleando serán distancias muy cortas, alargando el trayecto de manera paulatina y por supuesto evitando los días de excesivo calor y las horas centrales del día para que nuestra mascota no se sofoque. Iremos haciendo pequeñas paradas cada pocos minutos de recorrido, y permitiendo que el animal descanse. Es por ello imprescindible el llevar agua para ofrecerle cada poco y vigilando que el animal disfrute, parando en el caso de que jadee excesivamente o se vea cansado. Para que nos sea cómodo y no tener que cargar con demasiadas cosas, lo ideal es enseñarle a beber directamente en nuestra mano o bien del chorro de su botella.

También un detalle muy importante a tener en cuenta es que el perro no haya comido ni dos horas antes ni una hora después de haber practicado ejercicio.

El perro, la bici y la ciudad

No solo el campo es ideal para practicar el ciclismo con nuestro perro, los parques y zonas verdes anchas en las ciudades también son muy atractivas para llevar a cabo este deporte. Aquí debemos de tener la precaución de llevar siempre al perro por nuestra derecha para evitar el tráfico urbano que va por el lado izquierdo. Una vez que acabemos el paseo es imprescindible una revisión por nuestra parte de las almohadillas y las articulaciones, para observar si hay cortes o rozaduras que le puedan provocar dolor e inflamaciones.

Cómo llevar seguro a mi perro en la bicicleta

Cuando hagamos ejercicio en la bicicleta con nuestra mascota es importante asegurarlo bien evitando las correas clásicas que pueden resultar peligrosas al enredarse en los radios o la cadena, necesitando una zona rígida que separe el animal de la bicicleta y una goma extensible que se une a la correa del perro. Es importante ponerle al perro un arnés en vez del clásico collar de cuello para evitarle lesiones cervicales. Aquí unas opciones:

Es importante que si algún día tu perro se resiste a correr contigo en la bici nunca lo forces, puede encontrarse mal físicamente, dejarle descansar ese día y bajarle el ritmo al día siguiente. Y sobre todo disfruta mucho juntos de esta magnífica experiencia.

[Ciudadano00]