Para ellas #GymSabatino | La revolución de los abdominales

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Te contamos lo último en abdominales: el método hipopresivo. ¿Qué es y para que sirve?

Algunos gimnasios empiezan a incluir en su programación cursos de gimnasia hipopresiva. Pero ¿qué es exactamente el método hipopresivo y para qué sirve? ¿Por qué ha revolucionado las técnicas de abdominales tradicionales?

El método hipopresivo son un conjunto de técnicas que logran aumentar el tono de reposo de la faja abdominal y del suelo pélvico. Esto, explica Piti Pinsach, director internacional de formación del método hipopresivo y licenciado en Ciencias de la Actividad Física y el Deporte, “hace que se reduzca de manera eficaz el perímetro de la cintura”.

Lo revolucionario del método, creado por el doctor en Ciencias de la Motricidad Marcel Caufriez, es que”no solo se ha demostrado su eficacia en la recuperación de suelo pélvico después del parto. También se ha podido comprobar que sirve para frenar y evitar la incontinencia urinaria, especialmente en mujeres que practican ejercicio físico”, apunta Pinsach.

Caufriez explica que en los abdominales tradicionales “la mujer está tumbada hacia arriba, y el músculo que más trabaja es el psoas ilíaco, que se encuentra en la cavidad abdominal. La faja abdominal trabaja de forma excéntrica, es decir que cuando subes el tronco, aumenta la longitud del músculo. Y eso es lo que es perjudicial, ya que disminuye el tono de las fibras musculares, y puede causar incontinencia, hernias abdominales y discales”.

De hecho, asegura Caufriez, “el deporte siempre aumenta la presión abdominal por dos razones: porque frena la salida de aire por vías superiores, especialmente en personas asmáticas, ya que tienen más presión; y porque cuando haces ejercicio físico siempre se apoya el diafragma torácico en la masa visceral (tubo digestivo y órganos pélvicos), por ejemplo, cuando saltas de un trampolín”.

Entonces, ¿cuáles se suponen que son los beneficios del método hipopresivo? Estos son algunos de los que enumera Pinsach:

Reduce barriga: Al contraer la faja abdominal de forma no voluntaria, aumenta el tono de reposo, y en relajación te observarás con un abdomen más plano y duro.

Disminuye el dolor de espalda: Los ejercicios hipopresivos hacen que las vértebras se separen y que sean descomprimidas por la disminución de la presión.

Mejora la función sexual: El aumento del riego sanguíneo y el aumento de sensaciones en la zona genital aumentan el deseo.

Aumenta el rendimiento deportivo: La mejora de la musculatura respiratoria, el aumento de glóbulos rojos y la mejora postural hacen que mejores el rendimiento deportivo.

Prevención y curación de la incontinencia urinaria: Aumenta el sostén del suelo pélvico y se recoloca la vejiga.

Mejora la función respiratoria: se potencia la función de los músculos inspiradores y expiradores, lo que ayuda a la captación y aprovechamiento del oxígeno, y a la mejora de problemas de asma.

¿En qué consisten?

“Toda persona que desee reducir su perímetro de la cintura, evitar o solucionar problemas de columna y posturales y cualquier mujer que desee evitar o frenar la incontinencia urinaria. Especialmente las mujeres deportistas para evitar esta patología tan común a corto o medio plazo”, asegura Pinsach.

¿En qué consisten?

Caufriez explica que los ejercicios, que en primeras sesiones tienen que estar supervisados y corregidos por un profesional calificado, tienen tres objetivos:

Mantener la postura, apnea respiratoria (25 segundos) y apertura de costillas.

La idea es realizar “posturas que creen una depresión en el abdomen. Ya sea de pie, de rodillas, o tumbados, porque es un tema postular. Para aumentar la velocidad de respuesta primero soplamos y luego sostener respiraciones, abriendo las costillas. Pero para hacerlo bien en casa, primero necesitamos entrenamiento”.