Yoga nocturno | 7 posturas de yoga para equilibrarte

Yoga nocturno | 7 posturas de yoga para equilibrarte

Nada mejor para una reconexión mental y física que un poco de yoga y meditación.

El ajetreo de nuestra vida cotidiana tiene un precio muy alto: perdemos de vista nuestro balance personal. Alejarnos de ese balance personal permite que demasiada energía fluya en una sola dirección olvidando así los otros elementos de vida que dan forma nuestra persona. Afortunadamente, el Yoga nos ofrece la mejor solución para este desequilibrio.

A continuación les presentamos 7 posturas para alcanzar un balance energético. Estas se enfocan en los chakras (centros de energía) y traerán prana a sus vidas, empezando por la parte inferior de la columna vertebral hasta la cabeza. Deben sostener cada postura por 10 respiraciones lentas y luego descansar por unos minutos. Al hacerlo deben de concentrarse en sus 7 chakras y en el flujo de energía que los atraviesa.

Chakra Raíz (Muladhara)

Pose de niño (Balasana): Estando arrodillado lleva tu cadera hacia tus pies, y pon tu cabeza sobre el suelo enfrente de ti. Tus brazos pueden estar frente a ti o estirados hacia tus pies. Esta posición nos ayuda a sentirnos seguros, cerca de la tierra y conectados con el mundo que nos rodea, estar presentes y quietos. Debes concentrarte en la base de la columna.

Chakra Sacro (Svadhisthana)

Ángulo Límite (Baddha konasana): Siéntate en el suelo con las plantas de los pies juntas, con los tobillos cerca de tu entrepierna y las rodillas dobladas y cerca del suelo. Sostén tus dedos gordos y doblarse hacia enfrente, con la barbilla hacia el suelo más allá de tus pies.

Esta postura te nutre, concéntrate en tu pelvis; esto ayudará a que te relajes físicamente y emocionalmente.

Chakra Plexo Solar (Manipura)

Pose de Barco (Navasana): siéntate sobre tu pelvis con las piernas en el aire estiradas hacia enfrente y juntas, intenta mantener los dedos de los pies a la altura de tus ojos. Tu tronco debe estar un poco reclinado y tus brazo estirados hacia delante paralelos al suelo.

Esta postura es difícil y crea la sensación de fuego en el vientre, activa nuestro abdomen y nos ayuda a conectar con nuestro núcleo, nos da fuerza y manifiesta nuestra voluntad. Concéntrate en tu abdomen, tres centímetros debajo de tu ombligo y tres centímetros hacia adentro.

Chakra del Corazón (Anahata)

Camello (Ustrasana): Estando arrodillado con tus rodillas separadas y alineadas con tu cadera pon tu cadera directamente sobre tus rodillas. Echa tu cadera hacia adelante sin tensar tu trasero y levanta tu pecho lentamente mientras que dejas caer tu cabeza (si esto no molesta tu cuello). Tus manos pueden apoyarse en tu espalda baja, la parte trasera de tus muslos o hasta tus talones (si esto se siente bien).

Esta postura abre tu pecho y hombros, le presenta tu corazón al mundo y te pide que seas menos vulnerable y más valiente. Concéntrate en tu corazón.

Chakra de la Garganta (Vissudha)

Pez (Matseyasana): acuéstate boca arriba con la cadera firmemente recargada sobre el suelo mientras que levantas tus hombros y pecho del suelo. Mantén tu barbilla lo más separada de tu pecho, estirando tu cuello y pon tu cabeza sobre el piso.

Al estirar tu cuello y garganta abres la posibilidad de comunicarte, encuentras el equilibrio de tu tiroides. Concéntrate en tu garganta.

Chakra del tercer ojo (Ajna)

Variación de posición de loto (Padmasana): Siéntate en el suelo con las piernas cruzadas y hala tus pies hacia la posición de loto. Cierra los ojos y pon tus manos en Anjali mudra (posición para rezar) con los pulgares hacia arriba y hacia tu frente. Puedes decir OM cada vez que exhales o tan solo en tu última exhalación.

Esta postura nos ayuda a internalizar nuestra mirada, ayudándonos a reflexionar y meditar. Debes concentrarte en tu entreceja.

Chakra de loto de mil hojas (Sahasrara)

Parada de Cabeza (Sirsasana): Esta posición sólo se debe practicar cuando estemos completamente cómodos con ella. De la posición de perro boca abajo pon tus codos en el piso y asegurate que estén a la distancia de tus hombros. Entrelaza tus dedos y ponlos detrás de tu cabez. Pon tu cabeza sobre el suelo y camina tus pies hacia tu cabeza hasta que puedas levantar tus pies e invertir tu cuerpo. En cuanto termines con esta posición descansa en posición de niño. Si la parada de cabeza no es una buena posición para ti puedes intentar pararte sobre tus hombros o con los pies en la pared.

Estas inversiones llevan el prana a tu cabeza fácilmente, lo que significa que es la mejor postura para llevar el prana hacia tu punto más alto. La posición requiere dominar bien tu cuerpo y mente para poder invertir tu cuerpo y balancearte sobre tu cabeza. Concéntrate en la parte superior de tu cabeza.

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