#JuevesEnBici | Huesos fuertes.

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En la cultura occidental hablar sobre el aporte de calcio es hablar sobre la leche y sus derivados. Este es sin embargo otro de los mitos de la nutrición moderna.

Nociones lógicas:

-Somos el único mamífero que sigue tomando leche después de la dentición.

– No sabemos de ninguna otra especie dentro de los mamíferos que sustituya la leche materna por la leche de otra especie.

-Un ternero nace y se pone de pie lo más pronto posible, en el primer año de vida alcanza un peso 180 Kg. ; para ese fabuloso desarrollo musculo esquelético la naturaleza ha dotado a leche de vaca de los nutrientes apropiados: calcio y proteínas en abundancia. Precisamente por eso, la leche de vaca ha sido exaltada por la nutrición moderna; pero la cría humana no necesita en su primer año de vida semejante desarrollo, lo prioritario es la maduración de su sistema nervioso y de su sistema inmunológico, para eso son la leche y la lactancia maternas.

Las ventajas de la leche como fuente de calcio

Podemos mencionar 3 razones por los cuales la leche ha sido exaltada como buena fuente de calcio:

1) La leche contiene cantidades importantes de calcio: aporta 119mg por cada 100gr.

2) El calcio de la leche se presenta bajo la forma de sales de calcio (caseinatos y fosfatos) lo cual lo hace más absorbible.

3) La lactosa (azúcar) de la leche mejora la absorción del calcio.

Por estas razones la leche ha sido ampliamente exaltada como buena fuente de calcio. Sin embargo existen diversas evidencias en contra de esta afirmación.

Las desventajas de la leche como fuente de calcio

1) El calcio de la leche está ligado a sus proteínas lo cual dificulta la absorción del mismo.

2) La proteína láctea genera acidificación sanguínea que debe ser neutralizada mediante la extracción de minerales alcalinizantes de los huesos, incluido el calcio, mismos que posteriormente son eliminados a través de la orina.

3) Este proceso es regulado por la hormona tirocalcina, misma que a su vez inhibe la absorción del calcio.

4) La lactosa de la leche, en las personas con intolerancia intestinal a la misma, genera irritación intestinal y problemas de absorción.

5) El calcio es asimilado mejor cuando el alimento que lo contiene presenta una proporción de calcio/fósforo de 2:1; la leche y sus derivados tienen un contenido de fósforo relativamente alto en correlación con el calcio: 119mg. de calcio/93,4mg de fósforo por cada 100gr.

6) La leche es pobre en magnesio y en vitamina C, que mejoran la absorción del calcio.

¿Qué hacer entonces para combatir la osteoporosis?

De acuerdo con lo expuesto hasta aquí resulta evidente que la recomendación común, actualmente dominante, para combatir la osteoporosis resulta equivocada y lesiva. En efecto, consumir muchos lácteos y tomar complementos de calcio, no sólo no resuelve el problema sino que puede agravarlo, pues según vimos una dieta rica en lácteos genera acidez sanguínea y contribuye a incrementar la expulsión del calcio y otros minerales a través de la orina. Por su parte, el calcio de los suplementos es mal absorbido y puede fijarse en las arterias o taponar los riñones.

El asunto en realidad estriba en comprender el metabolismo del calcio y actuar en consecuencia. La dieta moderna aporta cantidades enormes de calcio pero la epidemia de osteoporosis sigue creciendo. Recordemos que la leche aporta 125mg de calcio por cada 100gr., y que a largo plazo el consumo abundante de lácteos genera un balance negativo del calcio: es mayor la pérdida urinaria de calcio generada por la acidificación sanguínea que producen los lácteos, que el aporte de calcio ofrecido por los mismos.

[Ecoosfera]